Pablo, eso que tan despectivamente llamas "limosna"

Pablo, eso que tan despectivamente llamas «limosna»



Acelerador de radioterapia Halcyon en Barcelona

Dijiste que «una democracia digna no acepta limosnas». Pero nunca te he escuchado decir, Pablo, que un partido político digno no aceptaría financiación extranjera de gobiernos autoritarios o hambreadores; por ejemplo.

Aseguraste en La Palma que “no se puede consentir que la salud de nuestros hijos o de nuestros padres dependan de las limosnas de un multimillonario”. No lo entiendo. ¿Quieres decir que el sistema de salud español no funciona por sí mismo; sin las donaciones de Amancio Ortega?

Honestamente, me sorprende que plantees esto. En septiembre del año pasado agradeciste públicamente los cuidados y atenciones que recibieron tus dos pequeños hijos en el hospital Gregorio Marañón de Madrid. Personalmente, me quedó clarísimo que el sistema de salud sí funciona.

Entonces, ahora, ¿la donación de equipos médicos hará que los hospitales dejen de funcionar y comiencen, de repente, a depender de esa donación?… Es como si dijeras que una madre que cuida bien de sus hijos va a dejar de alimentarles porque alguien les regale un día una cesta de frutas. Lo siento Pablo, pero es así de absurdo lo que sugieres.

Gracias a esta donación, en el hospital de la Vall d’Hebron de Barcelona se instaló un innovador acelerador de radioterapia Halcyon. ¿Sabías que eso, que tan despectivamente llamas “limosna”; reduce el tiempo de radiación y permite aplicar dosis bajas en tejidos sanos, reduciendo los efectos secundarios en los pacientes?… ¿Entiendes lo que significa para la calidad de vida de alguien que sufre una enfermedad terrible?

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Cuéntame algo, ¿es orgullo lo que te motiva cuando te expresas de esa manera? Porque el dinero fue aceptado y los equipos comprados, ¿qué te parece?… Indigno, supongo.

Me pregunto qué es lo que tanto te molesta… ¿será el hecho de que un empresario pueda ser percibido por la sociedad como una persona generosa, o que no seas tú quien proyecte la imagen de político solidario gracias a los impuestos que paga otro?

Y hablando de eso, ¿por qué el rencor hacia la gente millonaria?… Que yo sepa, existen muchas formas lícitas de enriquecerse y no tienen nada de malo. Claro, lo que pasa es que suponen esfuerzo, sacrificar tiempo de ocio y descanso, asumir riesgos, disciplina, inteligencia, sentido de la oportunidad, olfato para los negocios y personalidad emprendedora positiva.

Además, estarás de acuerdo conmigo en que una empresa grande, exitosa, rentable y en constante crecimiento, que da trabajo a miles de personas directamente y a millones indirectamente; es un motor de progreso y desarrollo más moderno, eficiente y acorde con el «primer mundo»; que cualquier programa de subvenciones para supuestos desfavorecidos que, sin serlo, acaparan las ayudas que deberían orientarse a quien realmente las necesita.

Recuerda que no todos los individuos son peces incapaces de sobrevivir lejos de un cardumen que los defina. Tanto es así, que hay pobres que votan a la derecha, mujeres que no están de acuerdo con la Ley de Violencia de Género, inmigrantes que piden más control fronterizo y hasta políticos de extrema izquierda que viven en exclusivos chalés de 600 mil euros.

Entonces, ¿qué tiene de incompatible insistir en cobrarle más impuestos a Inditex con el agradecimiento todos que deberíamos sentir por una donación que puede salvar vidas; especialmente en nombre de todos aquellos familiares o amigos que han transitado el doloroso camino de una enfermedad que no distingue raza, edad, sexo ni posición política?

¿Acaso estás convencido de que las obras buenas solo son valiosas o legítimas si provienen de ti o de los que piensan como tú?… ¿Es que donar dinero al proyecto Impulsa es más digno que donar equipos médicos a los hospitales públicos? Quizás esto no sea más que una arenga barata de campaña electoral, pero recuerda lo que decía Montesquieu: “Para ser realmente grande, hay que estar con la gente, no por encima de ella”.

Saludos.